Cómo cambiar el aceite de horquilla en una motocicleta
Si cuando sale el tema del aceite de horquillas te encoges de hombros y vuelves a lo tuyo en el banco de trabajo, seguramente eres ese tipo que tiene una horquilla springer, girder o de ballesta en su moto, y generalmente es fiel a las Harleys clásicas anteriores a 1949.
1949 fue el año en que Harley lanzó su flamante "Hydra Glide", que incorporaba una horquilla "Hydra-ulica". Tubos de acero deslizando en tubos de acero y en su interior, muelles bañados en aceite elevaron el confort a niveles inauditos, reduciendo los agujeros rompeespaldas -que eran una seria amenaza en esos días- a simples baches en la carretera.
Con todo ese deslizamiento no es de extrañar que el aceite se canse y quede saturado de partículas metálicas microscópicas producto del roce, lo que hace necesario un cambio periódico de ese aceite.
La viscosidad del aceite se puede usar para ajustar el comportamiento de la suspensión (y el nivel de confort) de las horquillas hudráulicas.
Originalmente, las horquillas Harley se llenaban con SAE 50 monogrado, ya que no existían aceites específicos para horquillas. Hoy, para replicar la misma rigidez relativa, se recomienda aceite de horquilla 30W, que ofrece una sensación similar.
Harley-Davidson utilizó con el tiempo designaciones propias (Tipo B, D y E) en lugar de las viscosidades actuales (10W, 15W o 20W). Como referencia:
- 30W - para horquillas que originalmente llevaban SAE 50 (modelos FL hasta 1977)
- 20W - para la mayoría de horquillas o para quienes prefieren amortiguación más firme (similar al aceite Heavy Performance de Harley)
- 15W - como reemplazo del antiguo Tipo E
- 10W - como reemplazo del Tipo B y D
Los aceites modernos se pueden mezclar para lograr una viscosidad personalizada, permitiendo ajustar la sensación de suspensión a gusto. Si decides crear tu propio “viscocktail”, anota la proporción para poder reproducirla en el próximo cambio.
Las cantidades específicas para cada modelo, los intervalos entre cambios y dónde están los tornillos de drenaje es mejor consultarlos en el manual de mantenimiento que viene con la moto, o en la edición correspondiente de los mauales Clymer.
Un vistazo rápido puede ayudarte a encargar juntas, si es necesario, y posiblemente tornillos de drenaje, si los viejos parecen en las últimas. No es raro que los tornillos de drenaje sean tercos o lleguen a romperse, lo que suele ser como un grano ya sabes dónde.
Para una visión rápida de la capacidad de aceite por horquilla y por lado, revisa nuestras tablas de capacidades de aceite de horquilla, disponibles en nuestro tienda online.
Como siempre, considera la posibilidad de llamar a nuestros operadores telefónicos, que pueden facilitarte los preparativos al +499312506116, o envia un e-mail a service@wwag.com
Empecemos:
1) Planta la moto en un caballete,
por ejemplo el Becker minilift 97-441 y asegúrate de que no carga peso sobre la rueda delantera.
2) El aceite tiende a desparramarse
por las barras, y es buena idea colocar una alfombrilla absorbente 81-100 bajo la horquilla para evitar el desastre. Si queres limpiar menos al terminar, usa la rampa para aceite Pan Am para dirigir el aceite al recipiente que tengas.
3) Abre los tornillos grandes
de la parte superior de las horquillas con la llave correspondiente, o con la llave multipaso Knipex (muy práctica). Eso permite que el aceite salga mejor. Abre los dos tornillos (izquierdo y derecho) y deja drenar el aceite. Hace falta un poco de paciencia para que salga todo el aceite posible.
4) Si es necesario, limpia o sustituye
los tornillos de drenaje por unos nuevos, usando juntas nuevas si se tercia. Aprieta al par especificado en el manual.
5) Ahora toca el aceite nuevo.
Un embudo y un recipiente para medir cantidades son lo mínimo, pero el ajustador de nivel de aceite PS 91-891 es la herramienta perfecta para tener en este momento. Encuentra la cantidad correcta en el manual y rellena cada barra suavemente y despacio para evitar derrames y burbujas de aire.
6) Aprieta los tornillos superiores
de nuevo (comprueba el par de apriete en el manual).
7) Es el momento de comprobar
que todo el aceite ha ido a parar donde se supone que debe, y no ha machado tus neumáticos o discos de freno.
Todo limpio?
Bingo! Ya estás listo para un verano plagado de baches.
Desde nuestra experiencia queremos destacar la posibilidad de llamarnos,
si encontrases algún problema imprevisto durante el procedimiento.
Nuestros chicos llevan miles de kilómetros sobre dos ruedas e incontables horas trasteando bajo sus motos, y están listos para ayudarte.
Los foros de internet están llenos de auto-proclamados expertos que también pueden dar respuestas, pero no deberías ponerlo en sus manos. Cuando estás trabajando en algo de lo que puede depender tu vida, como horquillas, chasis, frenos, etc., déjate aconsejar sólo por alguine de total confianza.