2018 - Bombardeo en Backamo
La sirena de alarma resuena "¡A-Bombers!".
Nuestros comandos especiales 'Wrecking Crew' cogen el petate y arrancan sus máquinas. Destino: Suecia. 'A-Bombers' es el nombre clave para un puñado de bikers suecos que cada año se citan con otros amantes del hierro de Milwaukee con sus viejas máquinas.
La clave es "Old Style Weekend",
donde docenas de vehículos
americanos peligrosamente guapos, desde los años treinta hasta los últimos cincuenta descienden sobre los campamentos suecos de Backamo. Esa es la edad necesaria para pasar el corte y unirse al selecto grupo que rueda sobre dos y cuatro ruedas, de chapa estampada y fundición de hierro, con pinturas de estilo anterior a 1956. Nuestro equipo está bien pertrechado con el Knucklehead de 1941 y el Flathead 45cu.in. de 1942. Tras ardientes millas de carretera y un refrescante paseo en ferry con las cervecitas, llegamos a la zona cero para vivir a muerte una fiesta sueca.
Incluso las pintas de la gente están ambientadas
al estilo antiguo en A-Bombers. Arreglos deportivos propios de los años 30 a 50, tatuajes y peinados, todos perfectamente correspondientes al período histórico. Desde la gomina que evita que te despeines al viento hasta la última arandela parkerizada (oxido al ácido bajo control) que mantiene la moto de una pieza. Nuestro amigo Totte de Göteborg es un brillante ejemplo: Se ha acercado con una Panhead hillclimber y todo el equipamiento en el chasis del sidecar de su Knucklehead hasta Backamo. Eres el puto amo, Totte! Pero aún hay más. Familias al completo aprovechan el día veraniego para disfrutar del espectáculo visual y sonoro de los hot rods americanos. Hay cerveza preparada para la barbacoa-cancelada-por-miedo-a-incendios, y la gente sigue propulsando a las bandas y zapateando el suelo. Es una locura gas a fondo.
Llega el sábado y las cosas se ponen más interesantes.
32 motos seleccionadas y hot rods compiten en el Devil's Peak Hill Climb. Dos pasadas cronometradas para correr con tiempos tan apretados como puedas imaginar. La chica que lleva nuestro Flathead y el piloto del Knuckle lo dieron todo, tragando un montón de polvo vintage, como corresponde a la época. Los 1.000 espectadores están cubiertos de -atención- MODSRAS, que significa "mixofdustsmokedirtrubberandsand" ("mezcladepolvohumosuciedadgomaytierra" N del T) cada vez que uno de los enormes V8 pasa rugiendo montaña arriba. La única forma de paliar esta situación es desatascar el gazñate con una merecida cervecita fría después del paseo en alguno de los bares. Más bandas vuelven a incendiar la fiesta arrancando todos los motores. Nuestro equipo anota en el diario de misiones: Volveremos. ¡Este sitio es una bomba del tiempo!