Hot Rod Custom Show, Yokohama, J
El final perfecto para un año a todo gas.
Grande, épico, monumental, de locura: básicamente todos los halagos que se te ocurran aplican al Mooneyes Hot Rod Custom Show.
Cada año, a principios de diciembre, el Centro Pacifico en Yokohama se convierte en el centro gravitacional de la cultura kustom. En su 33ª edición, no son solo las mejores chopper de la comunidad japonesa de motos custom las que atraen a miles de visitantes de todo el mundo, es un evento global de primer nivel: los espacios de aparcamiento para las motos en el HRCS son premios muy codiciados, entregados en grandes eventos como el Born Free, y para cada constructor son una especie de gloria final tras años de trabajo duro con la llave inglesa, de búsqueda incansable de piezas y de sesiones nocturnas en el taller.
Solo 9 horas en un único día: no es mucho tiempo para un evento de motos.
Y encima de ser un evento de motos, ¿también es “Hot Rod” y “Custom”? Pues sí, porque además de las incontables motos custom, también hay montones de oportunidades para los fans de los vehículos de cuatro ruedas de quedarse boquiabiertos con los detallazos, las habilidades de construcción y la creatividad con la chapa en los coches que participan en el evento, o simplemente para dejarse sorprender por ellos.
Realmente fascinante. Y esto aplica a todas las áreas de la Kustom Kulture: coches de modelismo alucinantes, pinstriping de manos maestras, gráficos de época, trabajos de pintura impecables, fotos vintage, pinturas al óleo, mochilas, camisetas, cascos, pin-ups, cosplay… Y sumando a esto, todos los patrocinadores, liderados por Harley-Davidson, seguidos de cerca por Indian, Royal Enfield, BMW, más la cerveza, las zapatillas, las marcas de ropa, los miles de artículos custom hechos solo para este evento...
Solo de leer esto, te podrías marear un poco.
Y aún no hemos hablado del truco especial no anunciado de la Policía Prefectural de Kanagawa, con sus luces azules y sirenas a todo volumen, como parte de una campaña contra la violencia y el crimen organizado; el mítico ride-in de los ganadores del año pasado, con los motores rugiendo, aullando, petardeando y gritando; los ganadores del Born Free, las bandas en directo, y la ceremonia de premios con unos 80 galardones... hablando de premios: también tuvimos el honor de elegir una moto: la moto elegida por W&W fue una Harley-Davidson FL de 1945 construida por Joyride Speed Shop en Okada. Fue una decisión bastante difícil, porque prácticamente todo lo que rueda sobre dos ruedas en el Hot Rod Custom Show de Yokohama está realmente “caliente”.
Si te quieres meter más a fondo, visita https://yokohamahotrodcustomshow.com/show_hcs2025/