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2013: Headbanging, Finsterwalde, D

2013: Headbanging, Finsterwalde, D

Es jueves, la previsión meteorológica es prometedora. Pensamos que sería una desgracia si este fin de semana nos perdiéramos de la Noisefest en Finsterwalde, al este de Würzburg. Va a haber una carrera de 1/8 millas. Vehículos antiguos americanos, británicos y alemanes de dos y cuatro ruedas son bienvenidos. Corren los rumores de que también habrá cerveza fría. Siempre hemos querido comprobarlo, así que el viernes alistamos una Panhead, el Servi-Car y cuatro muchachos para la partida al Headbanging en Finsterwalde, organizado por los Hot Heads East.

450 km después llegamos a un antiguo aeródromo militar ruso de apariencia un poco destartalada, pero muy acogedora. En torno a nosotros se escucha una mezcla de sonidos efervescente entre el burbujeo de los V8, el potato de las Harleys, el trueno de los AWOs y el chirrido de los MZ de dos tiempos. Huele a goma quemada y aceite de los V-Twins. En un hangar, tan grande como un… pues digamos, realmente gran hangar, el ambiente está ya al punto de ebullición. Con la ayuda de algunos instrumentos de cuerda se Rock-a-Billiy-ea a la gente, se charla sobre motores, cilindrada y todo lo demás, y las cervezas irrigan nuestras gargantas secas. Pero cuidado, no echemos demasiado líquido a la cabeza, señores, mañana todavía tenemos que conducir derecho.

8:00 de la mañana. ¡Rrum! ¡Rrum! ¡Rrum! ¡Despierten!

Los primeros motores se están calentando.

Nuestra pan está ingresada, así que partimos a la inspección técnica. En el camino pasamos por la plaza, todo está ya preparado: docenas de rods, custom cars, Harleys, Indians y AWOs han salido de los sótanos, talleres y garajes para dirigirse hacia los Hot Heads East. Con el "TÜV de carrera" no tenemos ningún problema y nuestra pan está clasificada en la clase abierta superior a 750cc.

Nos dan unas cortas instrucciones antes de la carrera y poco después nos encontramos en una cola esperando el comienzo, mientras que los motores se calientan lo suficiente como para freír huevos sobre ellos. El sol quema y el aire está hirviendo. Dejamos ir la mirada: la mayoría de los contrincantes ha traído Indians vintage. Nuestra primera carrera es la batalla épica de Harley contra Indian, Panhead contra Big Chief.

El hombre de las banderas se prepara, los ojos fijos en la tela cuadriculada blanquinegra, la primera marcha se pone con determinación, la marcha en vacío se mantiene un poco más alta de lo normal. Se baja la bandera, la Panhead parte, se cambia a la segunda, oh mier…, la segunda perdida, oh no, la Indian desaparece en el horizonte. Es una cosa rápida - nos preguntamos si todos los intestinos de esta moto realmente son originales…

Lentamente, la pan regresa a la posición de arranque,

apagamos el motor para darle una pequeña pausa a la vieja dama. Ahora les toca a los carros. Aquí todo lo que tiene cuatro ruedas y fue construido antes de 1959 comienza a integrarse: desde el modelo A con motor flathead original de cuatro cilindros, Hot Rods y 50s Custom Cars, hasta los gasser y el Sling-Shot Dragster de Customizers East.

Nos toca otra vez. Esta vez el duelo se llama Pan contra Pan: nosotros contra una Panhead de las A-Bombers de Suecia.

Pura concentración. Síii! Fluye! El cambio va bien, pero… nuestro horno es simplemente dos o tres niveles de calentamiento más lento: la pan de color azul cielo se esfuma hacia la puesta de sol. Luego, en el bar, nos enteramos de que la panhead A-Bombers sufrió algunas modificaciones, ningún chance para nuestro motor básicamente original.

Miramos las corridas finales y semifinales solamente

desde la distancia, aunque enfocamos nuestros ojos en la cerveza frente a nosotros. Necesitamos más de una para bajar el sentimiento de haber sido dejados atrás en el polvo dos veces.

Durante toda larde, los neumáticos generan humo, los motores chillan, y en la noche nos vemos todos nuevamente en el hangar manteniendo las revoluciones bien altas. Bandas como Mars Attacks o The Slingshot hacen hervir a la gente, los pilotos exitosos reciben copas brillantes y la noche es larga.

El domingo en la mañana regresamos después de un desayuno fuerte al cuartel general. Una cosa está clara: El próximo año vamos a venir otra vez por una cerveza o dos donde los Hot Heads East - pero entonces vamos a traer una pan que va a freír algunas Indians para el desayuno.